Redemptoris Mater

"Totus Tuus" (Todo tuyo). Este lema es como un resumen de la vida de S. Juan Pablo II: todo de María. No podría faltar entre las encíclicas que escribió una dedicada a la Virgen María. La Hna. Isabel Mª Cuesta, Sierva del Hogar de la Madre, nos invita a reflexionar sobre los contenidos de la encíclica "Redemptoris Mater", para contemplar a María en el misterio de Cristo y para acercarnos a ella como Madre del Redentor.
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- Categoría: D. José Luis Morrás-Etayo
En este programa D. José Luis Morrás-Etayo, sacerdote diocesano de Pamplona, nos cuenta del día de su ordenación sacerdotal y lo que supuso, no solo para él sino también para todos los del pueblo que se volcaron para celebrar este gran acontecimiento. También nos habla de mantenerse fiel al sí que uno da al Señor, y de ir creciendo cada día en el amor y entrega, sin perder el entusiasmo de los principios.
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- Categoría: Redemptoris Mater
En el último capítulo de este serie, la Hna. Isabel Mª Cuesta nos habla del inmenso amor de Dios, que se hizo hombre por nosotros y que nos regaló a su propia Madre como Madre nuestra.
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- Categoría: Redemptoris Mater
La Hna. Isabel Mª Cuesta nos habla de María como camino hacia Cristo. Ella nos enseña que, sirviendo al Señor y teniéndolo como nuestra única esperanza, seremos coronados de gloria y podremos encontrar la verdad sobre nuestra existencia.
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- Categoría: Redemptoris Mater
La Hna. Isabel Mª Cuesta nos habla de la relación única que tiene la Virgen María con cada uno de sus hijos. Ella ejerce con sus hijos una maternidad de tipo espiritual y se convierte en modelo para la Iglesia, que está llamada a ser también madre de muchos hijos.
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- Categoría: Redemptoris Mater
La Hna. Isabel Mª Cuesta nos habla de María como "tipo de la Iglesia". Ella está presente en la Iglesia como Madre, y la Iglesia aprende de ella su propia maternidad. En María encuentra un ejemplo de fe y de esperanza.
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- Categoría: Redemptoris Mater
La Hna. Isabel Mª Cuesta nos explica que la Virgen María, una vez asunta al Cielo, no se olvida de sus hijos. Tiene un corazón de Madre, que es como un espejo del amor que tiene Jesucristo, su hijo, por cada persona.
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