Necesitamos a la Virgen María
- Detalles
- Categoría: D. Luis F. Ochoa de Aranda
¿Quién mejor que María para enseñarnos cómo agradar a su Hijo? Nuestra Madre actúa siempre de forma sencilla, escondida y, sobre todo, siguiendo siempre la voluntad de Dios. D. Luis F. Ochoa de Aranda, sacerdote de la Archidiócesis de Valencia (España), nos invita a imitarla y meditar en el misterio de su maternidad para con nosotros. Jesús no nos dio a su madre de manera figurativa e imaginaria, sino que, una vez pronunciadas las palabras: «Ahí tienes a tu Madre», María pasó a ser nuestra madre de modo real. Por lo tanto, no despreciemos este regalo tan grande que nos hizo Dios.
-
Los cristianos tenemos el privilegio de tener dos madres: nuestra madre de la tierra y nuestra madre del Cielo, la Virgen María, que es Madre de Dios y Madre nuestra. ¿Cómo es posible que habiendo recibido este gran regalo nos olvidemos tanto de Ella? Dios, conociendo las necesidades del hombre, quiso poner a nuestro lado a su madre para tener un modelo de entrega total a Dios, una mujer que renunció a lo más grande que tenía, su Hijo, para que la humanidad entera fuese redimida. El P. José María Escudero, Misionero de Cristo Rey, considera imprescindible que el sacerdote acuda en oración a la Virgen María fundamentalmente por dos razones: en primer lugar, porque es su madre y, en segundo lugar, porque Ella quiere ayudarle para que desarrolle su ministerio sacerdotal unido firmemente a su Hijo Jesucristo.
VER TODOS LOS
PODCASTSESCUCHA Y DESCARGA 


