Un corazón indiviso
- Detalles
- Categoría: D. José García Hernández
D. José García Hernández —sacerdote de la Diócesis de Alcalá de Henares—nos explica el verdadero significado del celibato sacerdotal, signo de entrega sin reservas a Cristo, para lo cual es necesario que el sacerdote tenga un corazón indiviso, es decir, sin divisiones, solo y exclusivamente para Dios. La misma entrega, el mismo amor que un marido pone en su mujer y en sus hijos, el sacerdote lo tiene que poner con toda la Iglesia. Y por ello, D. José García Hernández nos invita a preguntarnos: «¿Por qué al sacerdote se le pide amar tanto?».
-
Los cristianos tenemos el privilegio de tener dos madres: nuestra madre de la tierra y nuestra madre del Cielo, la Virgen María, que es Madre de Dios y Madre nuestra. ¿Cómo es posible que habiendo recibido este gran regalo nos olvidemos tanto de Ella? Dios, conociendo las necesidades del hombre, quiso poner a nuestro lado a su madre para tener un modelo de entrega total a Dios, una mujer que renunció a lo más grande que tenía, su Hijo, para que la humanidad entera fuese redimida. El P. José María Escudero, Misionero de Cristo Rey, considera imprescindible que el sacerdote acuda en oración a la Virgen María fundamentalmente por dos razones: en primer lugar, porque es su madre y, en segundo lugar, porque Ella quiere ayudarle para que desarrolle su ministerio sacerdotal unido firmemente a su Hijo Jesucristo.
VER TODOS LOS
PODCASTSESCUCHA Y DESCARGA 


